Fran Perea - 1 Mas 1 Son 7 (Version Celta)
Player audio w wersji BETA. Ew. zgłoszenia błędów prosimy kierować na
Komentarze (16)
;**
;**
rodzina Serrano....
nadar por las calles hablando de ti
meter la mirada en la lluvia y beber una nueva canción.
Jugar a las cartas usando tus cartas de amor
pintar los tejados color soledad
mandar un email a la luna y la luna responde que no.
La vida al revés, ya ves lo que es
y mientras te tengo en la cabeza
pensar siempre en ti, contar hasta tres
y no saber nunca lo que pasa
La vida al revés, pensar con los pies
y mientras bailar con las ideas
reír para ti, llorar porque si
metido en un lío que no veas
La vida al revés… la vida al revés…
Llamar a tu casa, y tu casa que nunca existió
me miro al espejo y allí no estoy yo
hablar con los bancos del parque y lanzar un mensaje al mar
Dormir boca abajo colgado de un globo de gas
en pleno verano y se pone a nevar
y siempre contigo en la mente en un mundo demente, ya ves
La Vida al revés, ya ves lo que es...
Si hubo un tiempo para mi
ahora es para los seis.
Esta saliendo el cafe
Otra vez comienza el lio
como cada amanecer
Hay tostadas para tres,
arreglad la habitación
este cuadro de familia
se merece una cancion
En un andén de la estación,
bajo el sol abrasador,
tú hablabas de un rascacielos
del cielo de Nueva York.
Vente pronto a ver el mar,
y tu envía una postal.
Yo ya sabía que aquel día al final...
Ahora tengo mucho más,
rojo, negro, par o impar,
por fin la suerte trae un as,
y un cristal para mirar,
y una pared para colgar
siete caras sonriendo en una foto de carnet.
Mis cuentos no hablaban de historias
hechas de casualidad,
nadie me dijo que el destino
daba esta oportunidad.
Uno más uno son siete,
quien me lo iba decir,
que era tan fácil ser feliz.
Cuántos años llevo aquí,
cuántos me pueden quedar,
cuál es el precio exacto
de la felicidad.
Una caricia del ayer,
unas postales sin firmar,
y aquél disco de Los Barnies
no son cosas que guardar.
Hoy sonrío al recordar
que soñaras con volar,
desde los bancos de Madrid
no se puede ver el mar.
Mis cuentos no hablaban de historias
hechas de casualidad.
Nadie me dijo que el destino
daba esta oportunidad.
Uno más uno son siete,
quien me lo iba a decir,
que era tan fácil ser feliz.